
Las ganas cada vez son mayores, la ilusión que nos envuelve cada vez va a más, una semana más nos juntamos el día 20 de abril para trabajar las noticias que desde la plataforma social de la mina nos proporcionaron. El primer grupo con el que teníamos que reunirnos eran las Adrianas. Cuando nos acompaño la trabajadora social al centro cívico donde se reúnen las mujeres, nos encontramos con la sorpresa de que eran las mujeres Iris.
Las mujeres Iris son un grupo de mujeres del barrio enfocadas sobre todo a compartir entre ellas muchas experiencias e historias, lo hacen mediante una serie de talleres, se reúnen todas las tardes entre semana en el centro civico para realizar todo tipo de manualidades. Esta semana por ejemplo estaban haciendo rosas por Sant Jordi, nos comentaban que otros años incluso han salido a venderlas pero que este año por motivos varios no saldrán y preferían regalarlas a sus conocidos. Nosotros fuimos unos de los privilegiados en traernos a casa una rosa hecha a mano por ellas, en la cual se veía a simple vista que estaba hecha con mucho cariño, esfuerzo y dedicación, como ya habéis podido observar en la foto.
Nos sentimos en todo momento muy agusto con ellas, nos acogieron con mucho cariño y respeto. Seguidamente nos invitaron a tomar café y pastitas mientras charlábamos de lo que íbamos a trabajar, una noticia con dicho titular, ¿Contribuirá el nuevo campus de la UPC al desarrollo de La Mina y el Besós?
La verdad que la noticia dio mucho juego, ya que habían opiniones varias. Sobre las opiniones que iban saliendo en la mesa, una parte de ellas les parecía un gasto innecesario ya que le daban prioridad a otras inversiones que se podían hacer en el barrio, lo veían más necesario que el construir un campus universitario. Pero por suerte para nosotros, a la gran mayoría le pareció buena idea, ya que eso lo que va a proporcionar al barrio es un gran volumen de estudiantes, gente nueva al barrio, jóvenes con ganas de aprender que pueden favorecer la situación y visión del barrio. Un referente para muchos de los chavales jóvenes del barrio, ya que empezando por la curiosidad se podrían sentir atraídos hacia el camino de la formación.
Para finalizar la sesión con las mujeres Iris, nos hicimos una foto para tener un recuerdo con todas ellas de la experiencia compartida.

A continuación nos trasladamos hacia la plataforma social donde nos esperaba David para acto seguido acompañarnos a la nueva ampliación del centro abierto del barrio.
Nada más entrar la sensación que tuvimos fue de caos y alboroto, la verdad que íbamos un poco inseguros pero a la vez predispuestos a encontrarnos con esa sensación. Tenemos que reconocer y sobre todo darle las gracias a los dos educadores por su labor, ya que con toda su formación y experiencia intentan impulsar y motivar a los chavales. En todo momento nos sentimos respaldados por ellos y sentimos como se involucran por los chicos hasta el último momento de la actividad, son un referente muy bueno para ellos. Nos hicieron ver todas las capacidades que tienen y las que pueden llegar a desarrollar si se lo proponen y no se desvían por el “camino” las drogas es un tema frecuente entre ellos y en general en el barrio. Había chicos con muchas aptitudes y capacidades pero debido a su adaptación al estilo de vida del barrio algunos de ellos no saben como compaginarlas y tienen mucha
incertidumbre por lo que les deparará el futuro.
Bien, cogimos aire y nos pusimos manos a la obra. Nos costo un poco poder coger el ritmo ya que se encontraban muy inquietos, entendiendo en todo momento la hora que era, estaban cansados pero la verdad que salió todo genial y compartimos muchas experiencias.
Nos presentamos para que supieran quienes éramos y seguidamente nos pusimos a trabajar la noticia, (Gitanes digitals del periódico digital “elPeriódico”), ya que no queríamos perder mucho tiempo y preferimos pasar a la acción en lugar de que ellos se presentasen también. Durante las pausas de la lectura, les preguntamos que curso estaban haciendo de la ESO, que aspiraciones laborales tenían, etc… Al final, nos aprendimos los nombres de todos ellos.
La primera intención que tuvimos era leerla nosotros pero surgió la brillante idea de que fueran ellos los que leyeran y opinaran sobre lo que íbamos leyendo. La verdad es que al principio nos costo un poco arrancar, tenían un poco de vergüenza y se distraían fácilmente
pero finalmente se lanzaron todos con muchas ganas a leer y aportar.
La experiencia fue maravillosa, ya que conseguimos que nos prestaran atención. Hicimos hincapié en algunos conceptos como el de “empoderamiento”, que significado tenia para ellos y la aclaración, les preguntamos si se sentían identificados con la noticia, si la comprendían y si estaban de acuerdo.
Nos comentaban que se sentían discriminados por la simple razón de pertenecer a una etnia, la gitana. Aunque muchos de ellos no lo fueran lo comprendían perfectamente y se sentían identificados, ya que para ellos influye mucho el lugar donde viven, ya que nos aportaban
experiencias como por ejemplo la dificultad que tenían a la hora de vender productos por Wallapop, ya que la app localiza dirección (La Mina).
Seguidamente decidimos cambiar de actividad para que se sintieran mas motivados y pudieran desarrollar su parte más creativa, proponiéndoles que con un dibujo plasmaran lo que para ellos había significado la actividad.


La sensación que tuvimos fue muy positiva porque vimos en ellos cara de satisfacción y alegría, era una actividad más divertida en la que se podían expresar con total libertad y sentirse protagonistas. La verdad que los dibujos lanzaban un mensaje muy claro de lo que a
ellos les gustaría cambiar para poder tener más oportunidades en un futuro y no dejarse llevar por la frustración de no conseguir sus metas.
Javier y Arantxa